SALAMANCA, GTO. — Habitantes de la colonia Obrera expresaron su hartazgo ante la problemática vial que enfrentan diariamente debido a la invasión de calles por parte de pipas y al peligro constante que representan las tolvas de carga pesada involucradas en los trabajos de construcción del tren de pasajeros.
De acuerdo con los vecinos, quienes solicitaron el anonimato por temor a represalias, la situación se ha vuelto insostenible ante la aparente indiferencia de las autoridades municipales.
Calles bloqueadas por pipas
Los afectados denunciaron que diversas pipas de agua se estacionan a mitad de las vialidades, bloqueando por completo el paso vehicular. Señalaron que esta irregularidad afecta principalmente los accesos por la calle Flores Magón y la calle Torneros, donde los conductores quedan imposibilitados para entrar o salir de la comunidad.
»Las pipas se colocan a mitad de la calle y por más que les pidas que se muevan o les pites, no hacen caso», señalaron los colonos afectados.
A pesar de los múltiples reportes realizados a la Dirección de Tránsito y Vialidad, los vecinos denuncian que las unidades de la corporación no acuden a atender los llamados. Asimismo, lamentaron que tampoco han obtenido respuesta tras intentar gestionar el apoyo directamente con la administración municipal encabezada por el alcalde César Prieto. Ante la falta de intervención gubernamental, los colonos cuestionan qué otras instancias o mecanismos legales pueden emplear para restablecer el orden vial.
Riesgo por paso de tolvas del tren de pasajeros
A este problema de movilidad se suma una nueva amenaza para la seguridad de la zona: el paso constante de camiones de carga tipo tolva que circulan a exceso de velocidad.
Los denunciantes explicaron que estas unidades pesadas, las cuales operan en el marco de las obras de construcción del tren de pasajeros, transitan de manera imprudente por las calles de la colonia, poniendo en riesgo la integridad física de peatones, niños, adultos mayores y automovilistas locales, por lo que exigieron una supervisión estricta a las empresas constructoras y una pronta solución por parte del municipio.