SALAMANCA, GTO. – Con el objetivo de devolverle el esplendor a uno de los inmuebles más emblemáticos del corazón de la ciudad, el Gobierno Municipal de Salamanca ha iniciado los trabajos de planeación para la intervención de la Casa del Inquisidor.
El alcalde, César Prieto, confirmó que la Dirección de Obra Pública ya se encuentra elaborando el proyecto ejecutivo para la rehabilitación de esta finca histórica. Aunque los tiempos dependen de las validaciones técnicas, se estima que los trabajos físicos podrían arrancar formalmente el próximo año.
Un proyecto para la identidad salmantina
El Presidente Municipal destacó que el inmueble no solo será restaurado, sino que se busca darle una utilidad social y administrativa que detone el centro histórico. Entre los posibles usos se encuentran:
• Oficinas de Desarrollo Económico.
• Espacios para Turismo y Cultura.
• Un salón especial dedicado a la historia del edificio y de Salamanca.
«Como saben, es un edificio catalogado, es un edificio histórico; esperemos que si no se puede este año, iniciemos la intervención para el próximo», señaló el edil, subrayando la importancia de respetar los lineamientos de conservación.
Ahorro en la adquisición
La finca, que durante años estuvo en manos de particulares, tenía un precio de mercado cercano a los 10 millones de pesos. Sin embargo, tras las gestiones realizadas, el municipio logró concretar la compra en enero de este año por un monto de 7 millones de pesos, logrando un ahorro de tres millones para el erario público.
Valor Histórico: El origen de la Villa
La llamada «Casa del Inquisidor», también identificada históricamente como la «Casa del Diezmo», es considerada una de las propiedades más antiguas de la ciudad. Su construcción se remonta a finales del siglo XVIII y principios del XIX, lo que la sitúa como una de las primeras edificaciones levantadas cuando Salamanca aún tenía la categoría de Villa.
La importancia histórica de esta finca también reside en su ubicación: fue edificada sobre la calle Juárez, la cual fue la primera calle en trazarse en la antigua villa y que actualmente lleva el nombre de Ignacio Allende. Hoy, este baluarte del barroco se prepara para iniciar una nueva etapa como un espacio abierto a la ciudadanía.