SALAMANCA, GTO. – Con el repicar de las campanas y el colorido de las flores, trabajadores de la construcción y devotos de la Santa Cruz se congregaron este domingo 3 de mayo para conmemorar su día y agradecer por el trabajo y la protección recibida en las obras.
En punto de las 12:00 de la tarde, el Santuario del Señor del Hospital se convirtió en el epicentro de esta festividad. Decenas de trabajadores acudieron al recinto religioso portando cruces elaboradas con diversos materiales —desde madera y flores hasta desperdicios de obra—, las cuales fueron colocadas con honor frente al altar.
Bendición y agradecimiento
Durante la celebración eucarística, los asistentes escucharon el mensaje de fe que resalta la importancia de su labor en el desarrollo de la ciudad. El momento más significativo ocurrió al finalizar la misa, cuando se llevó a cabo la bendición de las cruces.
»Es una tradición que no dejamos morir. Venimos a pedirle al Señor del Hospital que nos cuide de accidentes y que no falte el trabajo», comentó uno de los albañiles presentes mientras sostenía su cruz adornada con listones de colores.
Una jornada de fiesta
Tras la ceremonia religiosa, los trabajadores regresaron a sus hogares o puntos de reunión para continuar con los festejos, los cuales suelen incluir:
• Comidas compartidas entre compañeros de cuadrilla.
• Colocación de la cruz bendecida en lo alto de las construcciones actuales.
• Convivencia familiar para honrar un oficio que es pilar de la economía local.
Esta celebración reafirma que, más allá del esfuerzo físico, la labor de la construcción en Salamanca está profundamente ligada a la identidad y la fe de su gente.