El obispo de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, consideró que las autoridades deben extremar precauciones al autorizar partidos y torneos de futbol, especialmente después de los ataques armados registrados en algunos encuentros deportivos en Guanajuato.
Señaló que el crimen organizado busca acercarse a los jóvenes mediante diferentes actividades sociales y recreativas para reclutarlos o involucrarlos en el consumo de drogas.
Aclaró que no puede afirmar que determinadas ligas deportivas estén infiltradas por grupos criminales, pero dijo que los señalamientos obligan a reforzar los mecanismos de supervisión.
Indicó que el deporte representa una herramienta para la formación y el desarrollo saludable de la juventud, por lo que no debe convertirse en un medio para actividades ilícitas.
El obispo sostuvo que corresponde a las autoridades revisar con mayor rigor a quiénes entregan permisos para organizar este tipo de eventos y garantizar que se desarrollen en condiciones de seguridad.
“Las autoridades tienen que tener mucho cuidado en quienes dan los permisos, otorgan los permisos para que no vaya a haber esta cuestión de que el deporte sea un lazo, un gancho para los jóvenes”, expresó.
Finalmente, reiteró que preservar los espacios deportivos libres de la delincuencia es una tarea preventiva para proteger a las nuevas generaciones y mantener el verdadero sentido del deporte.