SALAMANCA, GTO.- En el mágico y misterioso mundo de la política salmantina, las bardas no solo tienen oídos: ahora también se pintan solas, por generación espontánea y con una tipografía sospechosamente parecida a los apellidos de la planilla municipal.
El regidor por Morena, Alejandro Meneses, sorprendió a propios y extraños al declararse completamente «en el limbo» tras la repentina aparición de bardas publicitarias con su apellido (o algo muy parecido) por varios puntos de la ciudad. Según la detallada explicación del regidor, el pasado lunes despertó con la sorpresa de que Salamanca ya amanecía rotulada, y no precisamente por obra del espíritu santo, sino por algunos «fantasmas electorales» con brocha en mano.
“Somos muchos Meneses en Salamanca”
Cuestionado sobre el origen de la rotulación que casualmente coincide con el arranque no oficial de las fiebres electorales, Meneses aplicó la clásica y confiable técnica de la duda metódica:
«Somos muchos Meneses en Salamanca, no sé si se refiera solo a mí la famosa barda…», declaró el regidor entre risas, dejando abierta la posibilidad de que alguna otra familia Meneses del municipio simplemente haya decidido decorar la fachada de los vecinos por puro gusto artístico.
El regidor juró y perjuró que él no mandó a pintar nada y que, de hecho, la situación lo tomó tan desprevenido que ya hasta está pensando en meter un deslinde formal ante las autoridades electorales. Y es que, según relata, no bien aparecieron los brochazos cuando el teléfono comenzó a sonarle con amigos y simpatizantes ofreciendo sus bardas, su apoyo y hasta el bote de pintura.
Si el pueblo pide… ¿quién es él para negarse?
Pese a que aseguró que en su partido «todavía no son los tiempos» (a diferencia de la competencia, donde señala que ya andan desatados), Meneses no dejó pasar la oportunidad de recordar que la esperanza —y el corazoncito político— muere al último.
Aunque desconoce quién financió la publicidad gratuita, dejó entrever que si la gente se lo pide y los tiempos se acomodan para una alcaldía o diputación, él no le pondrá peros al destino.
«Tengo muy clara la experiencia de lo que le hace falta a mi ciudad… Si se da, qué bueno, y si no, seguiremos haciendo la lucha», puntualizó.
¿Fuego amigo o “golpe bajo”?
Para rematar el sainete, el regidor no descartó que todo se trate de una jugada magistral de la oposición o de algún despistado con ganas de «calentar el terreno», recordando la máxima de que en la guerra y en la política salmantina, todo se vale.
Por lo pronto, entre si dice Meneses o Mereces, la ciudadanía ya tiene entretenimiento asegurado para el inicio del calendario electoral, mientras los brochazos mágicos siguen apareciendo misteriosamente en los muros de la ciudad.