El templo de Nuestra Señora de la Esperanza, ubicado en la comunidad La Esperanza del municipio de San Felipe, fue profanado durante la madrugada del 23 de mayo, hecho que provocó indignación y consternación entre la comunidad católica de la región.
La Arquidiócesis de León confirmó el acto a través de una circular dirigida a sacerdotes, comunidades religiosas y fieles laicos, en la que lamentó lo ocurrido y calificó la profanación como una grave ofensa contra la fe y los espacios sagrados.
El recinto religioso pertenece a la parroquia Santa María de Guadalupe Reina de los Apóstoles, en la comunidad de San Bartolo de Berrios, donde habitantes y creyentes resintieron el impacto espiritual y social derivado de este hecho.
La Iglesia católica señaló que una agresión contra un templo representa una herida para toda la comunidad eclesial, debido a que estos espacios son destinados a la oración, la celebración de sacramentos y la convivencia de los fieles.
Ante la situación, la Arquidiócesis llamó a la población a mantener la calma, evitar confrontaciones y fortalecer la unidad comunitaria, mientras continúan las acciones religiosas y de acompañamiento espiritual.
Asimismo, expresó su respaldo al párroco y a los integrantes de la comunidad de Nuestra Señora de la Esperanza, quienes participaron en actos litúrgicos de desagravio y reparación espiritual tras la profanación.
Finalmente, la Iglesia en León pidió a los fieles mantenerse firmes en la fe y encomendó la situación a Santa María de Guadalupe, Reina de los Apóstoles, ante un hecho que generó preocupación entre habitantes de San Felipe.