En vísperas de la celebración por el Día de las Madres, el obispo de la Diócesis de Irapuato, Enrique Díaz Díaz hizo un llamado a la sociedad para reconocer el esfuerzo y la importancia de las mamás no únicamente durante los festejos del 10 de mayo, sino de manera permanente mediante el respeto, la dignificación y mejores condiciones de vida.
El prelado señaló que la Iglesia aprovechará esta fecha para pedir por las madres y por el respeto a la vida en las celebraciones que se realizarán tanto en Catedral como en las distintas parroquias de la diócesis.
Y ante las celebraciones que varios municipios harán previo al 10 de Mayo y durante ese día, el representante de la Iglesia Católica afirmó que no deben convertirse únicamente en actos simbólicos que oculten las carencias y dificultades que enfrentan muchas mujeres durante el resto del año.
“Ojalá que estos festejos no sean un tapar los huecos que vamos dejando durante el año, podemos ese día gritar mucho y honrar a las mamás, pero después en el trabajo diario hacerlas menos”, señaló.
El obispo también hizo referencia al poco valor que en ocasiones se le da al trabajo doméstico y a las dificultades que enfrentan muchas madres para sostener a sus familias, especialmente aquellas que lo hacen solas.
“Cada día son más las madres solteras, las madres solas que están sosteniendo los hogares con mucha dificultad”, indicó.
Asimismo, destacó la labor de agrupaciones civiles que brindan apoyo a mujeres en esta situación, como la asociación “Mamitas Solas”, dedicada a respaldar a madres que enfrentan solas la responsabilidad de sacar adelante a sus hijos.
Finalmente, llamó a que el reconocimiento hacia las madres se traduzca en acciones concretas y cotidianas que mejoren sus condiciones de vida y fortalezcan el respeto hacia su labor dentro de la familia y la sociedad.