El Movimiento Agrícola Campesino (MAC) urgió a los gobiernos federal, estatal y municipal a emitir una Declaratoria de Zona de Desastre para atender las pérdidas provocadas por la tromba y granizada del pasado 1 de agosto en la región de Pénjamo, al advertir que la magnitud de los daños rebasa la capacidad de respuesta de los productores.
La organización sostuvo que, con base en las evaluaciones preliminares realizadas por personal de la Secretaría del Campo (SECAM), se estima que alrededor de 10 mil hectáreas de cultivo resultaron siniestradas, afectando el patrimonio y la fuente de ingresos de miles de familias dedicadas a la actividad agrícola.
Ante este escenario, el MAC planteó que la declaratoria permita gestionar recursos extraordinarios para enfrentar la contingencia, además de activar de inmediato el Seguro Catastrófico destinado a indemnizar a los agricultores que perdieron sus cultivos.
Los lineamientos federales contemplan la emisión de este tipo de declaratorias cuando un fenómeno natural genera daños de consideración y rebasa la capacidad de atención de las autoridades locales.
Asimismo, la organización pidió poner en marcha un programa emergente de resiembra que incluya apoyo financiero, asistencia técnica, entrega de semillas e insumos, así como créditos con condiciones preferenciales para evitar que los productores enfrenten cartera vencida o el riesgo de perder sus tierras.
Finalmente, el Movimiento Agrícola Campesino hizo un llamado a los tres órdenes de gobierno para atender de manera inmediata la emergencia, al considerar que el campo guanajuatense requiere una respuesta institucional acorde con las pérdidas ocasionadas por las lluvias y el granizo.