El obispo de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, expresó su preocupación por el clima de inseguridad que prevalece en Guanajuato y afirmó que la población continúa teniendo una percepción negativa sobre las condiciones de seguridad.
A un año y medio del arranque de las actuales administraciones municipales, el líder católico consideró que en varios gobiernos todavía no se reflejan cambios importantes para la ciudadanía.
Durante su conferencia de prensa, señaló que los actos violentos continúan registrándose en espacios públicos, reuniones civiles y eventos religiosos, afectando la tranquilidad de las familias.
Indicó que la delincuencia se ha vuelto un problema cotidiano en diferentes municipios, situación que mantiene el temor entre los habitantes del estado.
El obispo insistió en la necesidad de reforzar las estrategias de prevención y combate a la inseguridad para recuperar la confianza social.
También mencionó que las cifras de violencia suelen amplificarse debido al contexto político que vive Guanajuato como estado gobernado por la oposición.
Pese a ello, sostuvo que existe una percepción social de vulnerabilidad frente a la delincuencia organizada y otros grupos de poder que afectan la paz pública.
Finalmente, Enrique Díaz Díaz llamó a las autoridades a continuar trabajando en materia de seguridad para evitar que la violencia siga marcando la vida diaria de los ciudadanos.