El obispo de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, consideró que la más reciente Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI, en la que Irapuato aparece como la ciudad con mayor percepción de inseguridad del país, debe ser interpretada con prudencia y dentro de un contexto más amplio.
El líder de la Iglesia católica señaló que este tipo de estudios reflejan la percepción de la ciudadanía, aunque sostuvo que sus resultados pueden verse influidos por diversos factores, por lo que insistió en que deben analizarse cuidadosamente antes de emitir conclusiones.
Indicó que la inseguridad es un problema que se vive en prácticamente todas las regiones de México, situación que ha podido constatar durante los encuentros que sostiene con obispos de diferentes estados del país.
Añadió que los hechos de violencia registrados recientemente en distintas ciudades también generan un ambiente de preocupación que impacta en la percepción de las personas, incluso en municipios donde esos acontecimientos no ocurrieron.
Enrique Díaz Díaz reconoció que en Irapuato existe un sentimiento de inseguridad entre la población y sostuvo que ello obliga a mantener el trabajo para recuperar la tranquilidad de las familias.
Asimismo, destacó la participación de organizaciones ciudadanas y de personas que han decidido involucrarse en la búsqueda de soluciones para fortalecer la seguridad y reconstruir el tejido social.
Finalmente, reiteró que enfrentar la inseguridad requiere la suma de esfuerzos entre autoridades, sociedad civil e instituciones, al considerar que únicamente mediante el trabajo conjunto será posible mejorar las condiciones de seguridad para la población.