Carlos Alberto fue vinculado a proceso penal por el delito de extorsión agravada, luego de que la Fiscalía General del Estado de Guanajuato acreditara ante un Juez de Control su probable participación en cobros ilegales realizados contra un establecimiento comercial en Salamanca.
Según la carpeta de investigación, el acusado presuntamente utilizaba llamadas y mensajes para exigir dinero a sus víctimas, mientras se identificaba como integrante de un grupo delictivo con el objetivo de generar presión y temor.
La Fiscalía informó que el imputado fue detenido tras cumplimentarse una orden de aprehensión solicitada por un agente del Ministerio Público de la Fiscalía Regional B, luego de recibir el alta médica debido a lesiones que sufrió al intentar escapar durante un operativo de cateo.
En el inmueble relacionado con la investigación fueron localizados indicios considerados relevantes para el caso, como teléfonos celulares, dos armas de fuego, tarjetas de presentación y una libreta con información de negocios y números telefónicos.
La autoridad ministerial presentó los datos de prueba ante el órgano jurisdiccional, quien resolvió vincularlo a proceso y mantenerlo en prisión preventiva durante el periodo establecido para el cierre de la investigación complementaria.