SALAMANCA, GTO. – Lo que alguna vez fue un espacio de recreación y encuentro familiar, hoy es un recordatorio silencioso de la violencia que azota a la región. Al cumplirse un año del ataque armado en la comunidad Congregación de Cárdenas, la cancha comunitaria entre las calles Vicente Guerrero y Río Bravo permanece desierta, mientras las familias de las víctimas siguen clamando por una justicia que no llega.
El día que el silbato enmudeció
El 14 de abril de 2025, la jornada deportiva terminó en tragedia. Al finalizar un partido de fútbol, un grupo armado irrumpió en el recinto, abriendo fuego contra los presentes. En el sitio perdieron la vida Josafat Montes, Luis Alberto Medina, Carlos Guadalupe y Cristian Cárdenas.
Este último, un joven técnico dentista apasionado por el ciclismo y el fútbol, es recordado por su familia como alguien que solo buscaba pasar una tarde tranquila. A un año de su partida, el vacío legal es tan grande como el emocional: las investigaciones no presentan avances significativos ni personas detenidas.
Un duelo marcado por altares y silencio
Hoy, la cancha no resuena con gritos de gol, sino que exhibe cruces, rosarios y flores colocados por los deudos en el lugar exacto donde cayeron sus seres queridos. Las actividades de béisbol y fútbol continúan suspendidas indefinidamente debido al temor de nuevos ataques y a las constantes denuncias de amenazas y extorsiones que han recibido las ligas deportivas en Salamanca.
Espacios deportivos: El nuevo blanco de la violencia
El caso de Cárdenas no es un hecho aislado, sino parte de un patrón alarmante en el municipio:
• Campos Nuevos: Este espacio en la zona urbana ha sido escenario de múltiples ataques desde 2018. El más reciente, en agosto de 2025, dejó dos víctimas mortales. A diferencia de Cárdenas, aquí la actividad continúa entre el consumo de alcohol no regulado y la inseguridad.
• Loma de Flores: El pasado 25 de enero, la violencia alcanzó un punto crítico en esta comunidad con un ataque que cobró la vida de 11 personas.
El contraste de las cifras
Pese a que las autoridades estatales presumen una disminución del 63% en la incidencia delictiva, Guanajuato se mantiene como el estado con mayor número de homicidios en el país. Para los habitantes de la Congregación de Cárdenas, las estadísticas no coinciden con la realidad de sus calles, donde el miedo ha logrado lo que el deporte nunca quiso: el retiro total de la comunidad de sus espacios públicos.
La exigencia es clara: rescate de los espacios deportivos, regulación de las zonas de esparcimiento y, sobre todo, que los nombres de Josafat, Luis, Carlos y Cristian no queden enterrados en el olvido de una carpeta de investigación abierta.