El delito de robo mediante cristalazo presenta una de las cifras negras más elevadas en Irapuato, debido a que una gran parte de las víctimas no acude a denunciar los hechos ante la Fiscalía General del Estado.
Esto limita la generación de estadísticas confiables y dificulta el diseño de estrategias de prevención, advirtió el director del Observatorio Ciudadano Irapuato Cómo Vamos, Raúl Calvillo Villalobos.
El titular del organismo explicó que la mayoría de los propietarios afectados por este delito únicamente realiza el trámite correspondiente con su aseguradora, ya que las compañías suelen solicitar evidencia fotográfica del daño, la ubicación del vehículo y una descripción de lo ocurrido, sin exigir la presentación de una denuncia formal.
Esta dinámica provoca que numerosos casos queden fuera de los registros oficiales, generando un subregistro que impide conocer con precisión la magnitud del problema y establecer políticas públicas basadas en información completa.
Calvillo Villalobos señaló que, pese a la escasa información estadística, existen patrones identificables sobre los sitios donde con mayor frecuencia se cometen cristalazos.
Entre ellos destacan las zonas de bares, restaurantes y centros de entretenimiento ubicados sobre Prolongación Guerrero, el bulevar Lázaro Cárdenas y la avenida del Estadio, principalmente durante eventos deportivos o en horarios de alta concentración de vehículos.
Indicó que estos corredores presentan condiciones propicias para la comisión del delito debido al elevado número de automóviles estacionados y al constante flujo de personas, por lo que consideró indispensable reforzar la vigilancia preventiva mediante recorridos policiales focalizados.
El director del Observatorio añadió que los reportes ciudadanos difundidos en redes sociales representan una fuente de información que podría complementar los registros institucionales, permitiendo identificar zonas de riesgo y fortalecer las estrategias de prevención para reducir la incidencia de este delito patrimonial.