El obispo de la Diócesis de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, hizo un llamado a la sociedad a no acostumbrarse a la violencia, luego de los asesinatos de dos menores de edad ocurridos en hechos distintos en Irapuato y Pénjamo.
Los casos recientes han generado preocupación en la región, al tratarse de víctimas infantiles que quedaron en medio de ataques armados dirigidos contra otras personas.
En Pénjamo, un niño de cuatro años falleció en un hospital tras resultar herido en un ataque contra los ocupantes de un vehículo en la colonia Cruz Verde, donde también dos jóvenes resultaron lesionados.
En Irapuato, una niña de tres años perdió la vida durante un ataque armado registrado en la colonia Las Huertas, la noche del 30 de abril, fecha en la que se conmemora el Día del Niño.
Ante este panorama, el obispo Enrique Díaz Díaz advirtió sobre el riesgo de que estos hechos se vuelvan parte de la cotidianidad si no existe una reacción social.
El líder religioso señaló la necesidad de mantener la sensibilidad frente a estos actos, especialmente cuando afectan a menores de edad.
Asimismo, enfatizó la importancia de que la sociedad no permanezca indiferente ante el incremento de la violencia en distintos municipios del estado.
Díaz Díaz también destacó que la construcción de la paz requiere la participación activa de la ciudadanía, así como la exigencia de condiciones de seguridad para las familias.
Finalmente, reiteró el llamado a reflexionar sobre el papel de cada persona frente a la violencia, subrayando que no debe ser aceptada como algo normal en la vida diaria.