Salamanca, Gto. — El primer cuadro de la ciudad y las inmediaciones del Mercado Tomasa Esteves se han consolidado como un foco rojo de la violencia en Salamanca. En lo que va de este 2026, el centro de abastos acumula al menos cinco ataques armados que han dejado un saldo preliminar de seis personas fallecidas y nueve lesionadas, una crisis que mantiene a los comerciantes operando bajo el miedo constante y con afectaciones directas en sus ventas.
La violencia en cifras: Cinco ataques que marcaron el año
De acuerdo con los registros periodísticos locales, los hechos de alto impacto en el perímetro comercial se han concentrado de manera recurrente a lo largo de los meses, manteniendo la zozobra entre compradores y locatarios:
• Marzo: Se registró la primera agresión letal del año en las inmediaciones del centro de abasto.
• Abril y Mayo: El periodo con mayor concentración de violencia, incluyendo atentados armados directos en las calles Sánchez Torrado y zonas aledañas al tianguis y áreas de carga, sumando múltiples víctimas mortales y lesionados, entre comerciantes y civiles.
• Julio: El mes cerró con un nuevo hecho violento sobre la periferia del mercado, donde varias mujeres resultaron heridas por disparos de arma de fuego, obligándolas a refugiarse en comercios locales.
Rechazan rondines y exigen base permanente de la Guardia Nacional o FSPE
Ante este panorama de inseguridad que no da tregua, los comerciantes establecidos alzaron la voz para exigir un cambio radical en la estrategia operativa de las autoridades, desestimando tajantemente los operativos de vigilancia pasados.
«Ya vimos que los rondines son insuficientes. No queremos rondines, porque cuando las unidades se van es cuando han pasado las cosas. Urge que se plantee una estrategia adecuada y presencia fija en la zona», señalaron los locatarios afectados.
Pese a reconocer que la capacidad operativa del municipio de Salamanca podría no cubrir la demanda de elementos necesarios para garantizar la vigilancia permanente en este pulmón comercial, los locatarios insistieron en que se establezca una coordinación directa para sumar la presencia de la Guardia Nacional o las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE).
Los comerciantes advierten que la falta de una cuadrilla fija no solo vulnera la vida de quienes laboran y transitan diariamente por el mercado, sino que también ahuyenta a la ciudadanía, paralizando la economía local del primer cuadro de la ciudad.