Díaz Díaz, llamó a reflexionar sobre el impacto que tienen las redes sociales y la inteligencia artificial en la vida cotidiana, al considerar que el reto actual consiste en armonizar la libertad de expresión con el respeto a la dignidad de las personas.
El prelado señaló que la tecnología ofrece importantes herramientas para la comunicación y el intercambio de información, pero advirtió que también puede convertirse en un medio para difundir ataques, desinformación y mensajes que dañen la reputación de otras personas.
Explicó que cualquier regulación o debate sobre las plataformas digitales debe evitar tanto la censura que limite la difusión de la verdad como el uso irresponsable de las redes para desacreditar o agredir a terceros bajo el anonimato.
Como parte de este análisis, informó que las comisiones diocesanas de comunicación de la provincia eclesiástica organizan un encuentro programado para finales de septiembre, al que serán invitados periodistas para dialogar sobre inteligencia artificial, redes sociales, ética y comunicación.
El obispo precisó que el objetivo será abrir un espacio de reflexión sobre los alcances de la libertad de expresión y la necesidad de proteger los derechos y la dignidad de todas las personas en los entornos digitales.
Además, Enrique Díaz consideró que el desarrollo de la inteligencia artificial obliga a revisar los criterios éticos que deben acompañar su utilización, especialmente en un contexto donde la información circula con rapidez y tiene un impacto inmediato en la sociedad.
Finalmente, sostuvo que las enseñanzas del Papa ofrecen elementos para encontrar un equilibrio entre el ejercicio de la libertad y la responsabilidad social, promoviendo una comunicación que contribuya al diálogo y al respeto mutuo.