Salamanca, Gto. – A pesar del reciente impulso del Gobierno Federal para incentivar el deporte con motivo de la temporada futbolística de verano —lo que benefició a la Unidad Deportiva Norte con dos nuevas canchas de fútbol 7—, la gestión de la Comisión Municipal del Deporte (COMUDE), encabezada por Guadalupe Sandoval, enfrenta duras críticas por el notorio estado de abandono en los complejos locales, sumado a reclamos internos de favoritismo y ausentismo directivo.
Tanto usuarios, entrenadores como el propio personal operativo coinciden en que la infraestructura deportiva de Salamanca arrastra rezagos severos que contrastan con las recientes inversiones federales.
Acusan conflicto de intereses y apoyos selectivos
La molestia no es solo por la falta de pintura o reparaciones. Entrenadores de distintas disciplinas que operan en ambas unidades deportivas (Norte y Sur) han comenzado a alzar la voz para denunciar un presunto conflicto de intereses dentro de la administración de COMUDE.
De acuerdo con los testimonios, existe una disparidad alarmante en la entrega de apoyos, recursos y facilidades para entrenar, donde unos cuantos proyectos deportivos reciben total apertura mientras que otras disciplinas son relegadas al olvido o costeadas por los propios profesores y padres de familia.
Dirección ausente: Aunado a esto, trabajadores de las unidades señalaron de manera directa que las visitas de la directora Guadalupe Sandoval a las áreas de trabajo son sumamente escasas, acusando una falta de supervisión en campo que ha permitido que los problemas de infraestructura sigan creciendo.
Infraestructura a medias y abandono visible
El deterioro físico de los inmuebles es evidente. En la Deportiva Sur, la reconstrucción de una barda perimetral suma ya más de dos meses en proceso, prolongando los problemas de seguridad del complejo sin una fecha clara de conclusión.
Por otro lado, la Deportiva Norte exhibe un marcado contraste: a escasos metros de las nuevas canchas de fútbol 7, el alambrado perimetral se encuentra destrozado. Además, el peligro es latente en el campo de softbol, donde varias láminas de la techumbre salieron volando debido al viento y no han sido sustituidas.
Personal operativo de la zona Norte manifestó sentirse ignorado por la jefatura de COMUDE, asegurando que la poca atención institucional se concentra casi siempre en el complejo Sur.
Aunque actualmente se le da mantenimiento a una cancha de fútbol en el sector norte, áreas clave como las alfombras de las cajas de bateo y otras zonas de práctica común permanecen completamente destrozadas.