SALAMANCA, GTO. – Lo que inició como una oportunidad de reactivación económica para los transportistas locales se ha transformado en un conflicto de intereses. Camioneros materialistas adheridos a la CTM Salamanca denunciaron públicamente que la agrupación CATEM busca desplazarlos de las obras del tren de pasajeros que conectará a Querétaro con Irapuato, utilizando unidades de otros estados y ofreciendo tarifas inferiores a las pactadas.
El conflicto: Desplazamiento y tarifas injustas
Antonio Martínez, representante del sindicato de camioneros de la CTM, fue enfático al señalar que CATEM no tiene representación oficial en Salamanca, y aun así, ha comenzado a introducir tolveros provenientes de La Piedad, Michoacán, para trabajar en el tramo concesionado a la empresa Mota-Engil.
“No los vamos a dejar; los dos sindicatos salmantinos traemos pura gente de aquí. Nosotros respetamos a los compañeros de Irapuato y Villagrán en sus tramos, pero en Salamanca el trabajo debe ser para los locales”, sentenció Martínez.
Además de la invasión de rutas, los transportistas denuncian un intento de precarización salarial. Mientras la empresa constructora paga una tarifa de 7 pesos, CATEM pretende imponer un pago de 6 pesos, sumando además descuentos irregulares sobre el IVA y una retención adicional del 5% sobre el total generado por los acarreos.
Sector en crisis: Solo el 10% de las unidades trabaja
La disputa llega en el momento más crítico para el gremio. En Salamanca existen más de 200 camiones de carga, de los cuales solo 22 están activos actualmente. Esta falta de empleo ha impedido que los dueños renueven sus unidades o, en el peor de los casos, les den el mantenimiento básico.
El sector viene de enfrentar «malas rachas» con otras empresas. Martínez recordó el caso de MillFoods, empresa que a la fecha mantiene adeudos pendientes con los camioneros salmantinos por facturas no cobradas, lo que agrava la desconfianza hacia nuevos intermediarios.
Llamado a las autoridades
Ante el riesgo de que el conflicto escale, los transportistas locales solicitaron la intervención inmediata de las autoridades en materia laboral y de derechos humanos. Aseguran que cuentan con convenios firmados con Mota-Engil para laborar durante los próximos 8 a 9 meses que restan de obra, por lo que exigen que se respete la prioridad para los trabajadores del municipio.
“Tenemos la capacidad para mandar más camiones a trabajar; el 90% de nuestra gente está sin empleo. No podemos permitir que vengan de fuera a quitarnos lo poco que hay”, concluyó el líder sindical.