SALAMANCA, Gto. – Representantes de los comerciantes del mercado Tomasa Esteves y del mercado Barahona marcaron una postura clara frente a los recientes movimientos sociales en el municipio: se deslindan de las acciones encabezadas por Gonzalo Campos y cualquier grupo externo, asegurando que su única prioridad es alcanzar beneficios reales para el sector sin caer en confrontaciones políticas.
En rueda de prensa, los líderes comerciales enfatizaron que la problemática del mercado debe ser resuelta exclusivamente entre locatarios y autoridades, rechazando la intervención de comunidades o personas ajenas a la actividad comercial de la zona.
Rechazo a la confrontación
“No vamos a permitir que haya grupos externos o choque que vengan a desacreditar los intereses que estamos buscando”, señaló uno de los portavoces. Los comerciantes insistieron en que buscan limpiar su imagen ante la ciudadanía, proyectándose como gente trabajadora y abierta al diálogo, y no como un grupo violento.
El posicionamiento surge tras la invitación del Gobierno Municipal para la presentación del proyecto de modernización el próximo 28 de abril. Al respecto, los comerciantes fueron enfáticos: no aceptarán acuerdos de palabra.
Exigen garantías jurídicas
Para los locatarios, el principal obstáculo ha sido la falta de certeza legal. «Estamos en la nada si no tenemos algo seguro por escrito», mencionaron, refiriéndose a las promesas de administraciones pasadas que nunca se cumplieron.
• Acuerdos previos: Buscan concretar firmas antes de la presentación oficial del proyecto para garantizar que sus derechos no sean vulnerados.
• Regularización: Existe una disposición total de los comerciantes, incluso de los grupos considerados «difíciles» en el exterior, para alinearse, pagar sus adeudos y organizarse bajo un marco legal.
• Movilidad: Ante la duda sobre la obligatoriedad de trasladarse a un nuevo centro comercial, los líderes señalaron que ven con buenos ojos la expansión, siempre que sea viable y sustenta en derecho.
El sector comercial: motor de Salamanca
Los representantes recordaron que el comercio representa cerca del 60% de la actividad económica en el municipio, superando sectores tradicionales como la agricultura o la ganadería. Sin embargo, denunciaron un abandono histórico, especialmente en áreas como el mercado Barahona, donde algunos locales han permanecido cerrados desde antes de la pandemia.
«No estamos para la confrontación, somos adultos. El comerciante es el que tiene el potencial para decir qué es lo que necesita cada área», concluyeron, reiterando que su participación en las próximas mesas de trabajo será bajo una línea de respeto y beneficio común para el desarrollo de Salamanca.