El obispo de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, alertó que las extorsiones y agresiones vinculadas a este delito continúan afectando a la ciudadanía, luego de los recientes incendios de vehículos y negocios en distintos puntos de la ciudad.
El prelado explicó que las víctimas reciben desde llamadas engañosas hasta intentos más directos de intimidación, mientras que los hackeos a teléfonos también se han convertido en una práctica recurrente que ha alcanzado incluso a sacerdotes de la diócesis.
Añadió que la quema de unidades, así como las amenazas contra casas y comercios, forman parte de una estrategia criminal para generar temor en la población y mantener control mediante la intimidación.
Díaz Díaz consideró que se trata de conductas que lastiman gravemente a la sociedad y que requieren una investigación seria por parte de las instituciones responsables.
El religioso hizo un llamado a que las autoridades identifiquen a los responsables y frenen estas prácticas que están provocando un ambiente de inseguridad en la ci Eudad.