SALAMANCA, GTO. – Las calles de Salamanca se vistieron de fiesta este fin de semana para dar la bienvenida oficial a la primavera. Tras la suspensión del evento el año pasado debido a una contingencia ambiental que impidió las actividades al aire libre, cientos de familias salmantinas volvieron a reunirse para disfrutar del tradicional desfile pedagógico y alegórico.
El regreso de la tradición
El evento, coordinado por la Jefatura de Educación y Bibliotecas, marcó el retorno de la alegría infantil a la zona centro. Es importante recordar que en la edición anterior, las condiciones del aire y la alerta ambiental obligaron a las autoridades a cancelar el festejo por motivos de salud pública; sin embargo, este 2026 el clima permitió un desarrollo óptimo de las actividades.
Participación y orden del contingente
El desfile destacó por la nutrida participación de instituciones de educación inicial y preescolar, quienes presentaron carros alegóricos decorados y coreografías temáticas. De acuerdo con el programa oficial, el orden de participación fue el siguiente:
• Educación Inicial: Encabezó la marcha con 3 vehículos y 4 contingentes.
• Instituciones destacadas: Participaron centros como «Sonrisas en la Pradera», «Tiempo de Juego», «Educadoras Andrés Delgado», y el «Colegio Inés Ma. Gasca».
• Bloque intermedio: Se sumaron el instituto «Benjamín Franklin», el «Centro de Desarrollo Preescolar Panamericano» y «La Casa de Emma».
• Zona 227 y Alternativos: Resaltó la unión de «Sakay», «Preescolar Alternativo» y el «Preescolar Pípila» (tanto de zona urbana como de la comunidad Carrizales).
• Cierre del evento: Los últimos bloques estuvieron integrados por los preescolares «Ignacio Ramírez López», «ITA», «Ignacio Commonfort» y, finalmente, la institución «Fernando González Roa».
Un evento para la familia
El paso de los contingentes no solo celebró el cambio de estación, sino que reafirmó el compromiso de las instituciones educativas por fomentar la convivencia social. Los asistentes destacaron la organización y la creatividad de los disfraces, logrando que el desfile fuera un éxito rotundo tras la espera de dos años para realizarlo de forma presencial y segura.