En el marco del 479 aniversario de Irapuato, el obispo Enrique Díaz Díaz hizo un llamado a que el crecimiento de la ciudad vaya más allá de la infraestructura y las obras públicas.
Durante la celebración religiosa, el prelado destacó que el desarrollo material debe ir acompañado de una justicia auténtica que impacte positivamente en la vida cotidiana de las personas.
Señaló que una ciudad fuerte se construye cuando existe respeto pleno a la vida, a la verdad y a los valores que sostienen a la familia.
El obispo enfatizó que estos principios son esenciales para que la sociedad avance de manera equilibrada y con un sentido humano.
Asimismo, reconoció el esfuerzo de las autoridades y de la ciudadanía por mantener una ciudad más ordenada, bella y digna.
No obstante, dejó en claro que ese avance debe reflejarse también en la justicia, la paz y el respeto a la dignidad de cada persona.
Finalmente, Díaz Díaz reiteró que el futuro de Irapuato depende de un compromiso colectivo para fortalecer no solo su imagen urbana, sino también sus valores fundamentales.