Durante un recorrido e inauguración de obra en la colonia Benito Juárez, el alcalde salmantino César Prieto Gallardo reconoció que la administración municipal se encuentra rebasada en personal y equipo para atender de manera integral la problemática de maltrato animal y el abandono de mascotas, una crisis que, de acuerdo con estimaciones de rescatistas independientes, alcanza una cifra alarmante de 20 mil perros en situación de calle en el municipio.
El tema central surgió a raíz de una denuncia vecinal sobre un inmueble en la misma colonia Benito Juárez, donde un habitante acoge recurrentemente a perros de otras zonas sin permitirles salir, situación que —según los reportes de los colonos— ya derivó en la muerte de al menos un animal. Ante esto, el mandatario municipal señaló que, si bien el municipio cuenta con facultades a través de la Dirección de Medio Ambiente, es indispensable la denuncia formal para actuar.
«Aquí lo que procede sería, en caso de maltrato animal, una denuncia directamente con la licenciada Imperial, que acaba de ser nombrada directora; ella es una persona muy capaz y tiene toda la normativa aplicable para poder resolver este tipo de cosas (…). Incluso dar vista a la Fiscalía porque no sabemos qué más pueda estar pasando en ese inmueble» , apuntó Prieto Gallardo.
Cifras alarmantes y falta de capacidad operativa
Cuestionado sobre los señalamientos de rescatistas respecto a que la Dirección de Medio Ambiente carece de personal y herramientas suficientes para atender las constantes denuncias, el alcalde admitió abiertamente la realidad de la situación:
• Capacidad rebasada: Reconoció que el ayuntamiento no cuenta con el personal ni los equipos suficientes para abarcar una población estimada de 20 mil perritos en situación de abandono.
• Trabajo conjunto: Subrayó la necesidad de coordinarse con asociaciones protectoras de animales y rescatistas independientes para mitigar la problemática de forma colaborativa.
• Foco rojo en refugios: Ante cuestionamientos sobre presuntas irregularidades en refugios independientes —donde se habrían detectado casos graves de falta de condiciones y malos manejos—, Prieto Gallardo hizo un llamado a la revisión legal, destacando que aunque muchas personas actúan de buena fe, a menudo se ven rebasadas por la cantidad de animales que albergan.
El dilema del Centro de Control Canino
Respecto al funcionamiento del Centro de Control Canino y su papel en el resguardo de animales agresivos o en situación de calle, el alcalde explicó que la autoridad enfrenta un dilema social complejo.
Por un lado, señaló que la propia ciudadanía suele intervenir impidiendo que se lleven a los animales considerados «comunitarios» a pesar de representar un riesgo de seguridad o salud pública; por otro lado, cuando los ejemplares ingresan al centro y no son reclamados conforme a los manuales operativos, el proceso finaliza bajo la norma con la eutanasia, una medida que genera fuertes críticas ciudadanas.
Conciencia social y revisión de reglamentos
El presidente municipal enfatizó que el problema de raíz no se resolverá únicamente con operativos de gobierno, sino mediante un cambio cultural profundo en el núcleo familiar.
• Concientización: Hizo un llamado a las familias para evitar tratar a los animales como objetos de los cuales se pueden desprender al aburrirse.
• Sanciones y reglamentos: El edil anunció que revisará la actualización de los reglamentos municipales derivados de las recientes modificaciones a la Ley Orgánica, con el fin de endurecer las sanciones contra quienes incurran en maltrato animal o abandono irresponsable.
Finalmente, el gobierno municipal reiteró su disposición al diálogo abierto con los animalistas y la ciudadanía para establecer mecanismos de mitigación, invitando a la población a reportar cualquier caso de maltrato directamente ante la Dirección de Medio Ambiente y las instancias legales correspondientes.