SALAMANCA, Gto. – Guanajuato enfrenta una realidad cruda: las mujeres que más desaparecen en el estado son aquellas que ejercen su derecho al libre desarrollo de la personalidad. Así lo reveló Abraham Sánchez Ruiz, investigador de la Universidad La Salle Bajío y miembro del grupo que evalúa la Alerta de Género en la entidad.
De acuerdo con datos del informe CONAVIM (2022-2023), el fenómeno de la desaparición en el estado ha detectado un patrón estético alarmante. El 65% de las mujeres desaparecidas son jóvenes, altas, delgadas, de cabello lacio oscuro y portan al menos un tatuaje.
Castigo a la libertad y «Juarización»
Para el especialista, no se trata de coincidencias, sino de una violencia estructural que busca «disciplinar» el cuerpo femenino. «Las mujeres que ejercen sus derechos corren más riesgo que aquellas que siguen roles tradicionales», explicó Sánchez Ruiz, señalando que quienes desafían estereotipos a través de su moda o imagen son blanco de agresores que, en muchos casos, las eligen tras ver sus fotografías y tatuajes en redes sociales.
El investigador fue enfático al comparar la situación actual con lo ocurrido históricamente en el norte del país:
»Guanajuato se está ‘juarizando’. Lo que pasó en Ciudad Juárez se expande. Compartimos características: somos municipios industriales donde las mujeres salen a trabajar y se vuelven vulnerables en entornos con bajo compromiso empresarial por su seguridad y policías poco capacitados».
Desaparición vs. Feminicidio
Sánchez Ruiz aclaró una diferencia técnica vital: mientras que el feminicidio suele ocurrir en el entorno cercano (parejas o familiares que dejan de pagar pensiones y escalan la violencia), la desaparición está creciendo bajo dinámicas distintas y más difíciles de rastrear.
A diferencia de Ciudad Juárez, en Guanajuato no se han encontrado fosas exclusivas de mujeres ni exposición pública de cuerpos mutilados. Sin embargo, el investigador advirtió que la falta de evidencia física (cuerpos) impide a la medicina forense determinar si el crimen organizado está detrás de todos los casos, aunque la dinámica delictiva sugiere que sí hay una relación.
Un reto que rebasó a la administración
El experto reconoció que las instituciones actuales, desde el nivel federal hasta el municipal, están enfrentando una emergencia para la cual nadie estaba preparado. «Es un reto que no conocíamos. La administración se está construyendo sobre la marcha porque nunca antes se había enfrentado algo así», admitió.
Actualmente, 17 municipios de Guanajuato se mantienen en alerta, la mayoría pertenecientes al corredor industrial, a excepción de Pénjamo, cuya peligrosidad radica en ser un punto de intercambio entre Michoacán y Jalisco.