SALAMANCA, Gto. – En una jornada marcada por el orgullo obrero y la tradición local, la Refinería Ing. Antonio M. Amor (RIAMA) encabezó el desfile conmemorativo de la Expropiación Petrolera, transformando las principales calles de la ciudad en un escenario de identidad y convivencia familiar.
El arranque: Civismo y tradición
La jornada comenzó con un acto cívico en la explanada del auditorio Lázaro Cárdenas, donde se rindieron honores a los símbolos patrios y se recordó la gesta histórica de 1938. Tras el protocolo, los contingentes iniciaron su avance hacia la calle Revolución para dar paso al recorrido oficial.
Un desfile de identidad salmantina
Miles de ciudadanos se congregaron a lo largo de las aceras para saludar y vitorear a sus familiares. El desfile ofreció una ventana a la vida interna de la refinería, con la participación de:
• Personal administrativo y obrero: Quienes portaron con orgullo sus uniformes y estandartes representativos.
• Talleres de la Refinería: Los diversos sectores operativos mostraron la fuerza laboral que sostiene a la industria.
• Escolta Femenil: Integrada por trabajadoras de la RIAMA, quienes encabezaron la marcha con marcialidad.
• Sector Jubilado: Uno de los contingentes más aplaudidos por el público, representando la memoria viva de la institución.
Cierre en el Estadio Sección 24
Los primeros en completar el recorrido y arribar al Estadio Sección 24 fueron los directivos del sindicato petrolero, acompañados por la escolta y el grupo de jubilados. El flujo de contingentes se mantuvo constante durante la mañana, demostrando la magnitud de la familia petrolera en el municipio.
Las festividades concluyeron oficialmente poco después de las 13:30 horas, reportándose un saldo blanco y una alta participación ciudadana que reafirma la importancia del «oro negro» en la historia y el presente de Salamanca.