SALAMANCA, GTO. – El corazón de Salamanca se estremeció una vez más con la representación del Viacrucis Viviente, una tradición que este año cobró especial fuerza al partir del histórico Templo de San Agustín. Bajo la organización del Grupo de San Felipe de Jesús, la puesta en escena marcó uno de los momentos más álgidos de la Semana Santa 2026.
El inicio del camino al Calvario
En punto de la hora señalada, el atrio de San Agustín se vio colmado por cientos de fieles que esperaban el inicio de la representación. Con el majestuoso templo barroco como telón de fondo, los integrantes del grupo San Felipe de Jesús —que celebra dos décadas de existencia— dieron vida a las primeras estaciones, reflejando una dedicación y entrega que fue reconocida por el silencio respetuoso de los asistentes.
Un recorrido de fe y cultura
A medida que el contingente avanzaba por las calles principales, la cifra de acompañantes creció hasta sumar a miles de personas. El realismo de las escenas y la calidad interpretativa de los más de 45 actores involucrados no solo cumplieron con el propósito litúrgico, sino que reafirmaron la importancia de este grupo en la preservación de la identidad cultural salmantina.
Puntos clave de la jornada:
El Templo de San Agustín sirvió como punto de partida, conectando la fe con el patrimonio arquitectónico de la ciudad, con 20 años de historia, el Grupo San Felipe de Jesús se consolida como el referente principal de las representaciones pasionarias en la zona, familias enteras acompañaron a «Jesús» en su camino, combinando el fervor religioso con la convivencia comunitaria en un ambiente de orden y reflexión.
La jornada culminó con la crucifixión, dejando en los espectadores un sentimiento de renovación espiritual y el reconocimiento a un grupo de ciudadanos que, año con año, mantienen viva la llama de la tradición en Salamanca.