SALAMANCA, GTO. – El lirio acuático ha dejado de ser visto solo como un problema de contaminación para convertirse en el centro de una estrategia regional de rescate ambiental. En una reunión clave celebrada en este municipio, expertos, empresarios y autoridades federales se sentaron a la mesa para definir el futuro de la Cuenca del Río Lerma.

De la plaga al aprovechamiento
Durante la Mesa Estratégica para el Manejo del Lirio Acuático, Salamanca se convirtió en el epicentro de la innovación ambiental. No se habló solo de «limpiar», sino de transformar. Siete ponentes, entre académicos y empresarios, pusieron sobre la mesa soluciones que van más allá de lo tradicional:
• Uso industrial: Aprovechar el lirio como materia prima.
• Adiós a los químicos: Priorizar métodos mecánicos y biológicos para no dañar más el agua.
• Vigilancia activa: Implementar sistemas de monitoreo para anticiparse a la proliferación de la planta.
Un respiro para el Lerma
El alcalde de Salamanca, César Prieto, junto a Claudia Gómez Godoy (comisionada de Saneamiento de la Cuenca del Lerma), encabezó este encuentro que responde a una iniciativa impulsada por la presidencia de la República. El reto no es menor: equilibrar la fuerza industrial de Salamanca con la salud de sus ecosistemas.
Esfuerzo conjunto
En la reunión participaron dependencias de alto nivel como SEMARNAT, CONAGUA y la Secretaría del Agua del Estado, quienes coincidieron en que la batalla contra esta planta invasora no puede ganarse de forma aislada. El objetivo final es claro: mejorar la calidad del agua, reducir la sedimentación y devolverle la vida a los cuerpos de agua que hoy se ven asfixiados por el lirio.
Esta mesa de trabajo marca un antes y un después en la gestión del agua en la zona, apostando por un modelo donde el desarrollo económico no tenga que pelearse con la conservación de la biodiversidad.