Salamanca, Gto. — Una intensa confrontación ideológica y política se desató en el pleno del Ayuntamiento de Salamanca durante la discusión para aprobar la modificación del uso de suelo de un predio propiedad municipal, espacio donde se proyecta el denominado «Distrito Comercial».
Mientras la fracción del Partido Acción Nacional (PAN) votó en contra denunciando opacidad y afectaciones a comerciantes locales, la postura oficialista defendió la medida argumentando que se trata de un paso estrictamente administrativo necesario para el desarrollo económico del municipio.
La Oposición: «Es un cheque en blanco»
El debate inició con la firme postura de la bancada del PAN, cuyos regidores adelantaron su voto en contra al señalar que el proyecto carece de consenso social, específicamente por parte de los locatarios de los mercados Tomasa Esteves y Barahona.
«No podemos aprobar un cambio de uso de suelo que afecta derechos de personas que no han dado su consentimiento informado y libre», señalaron los ediles de oposición, recordando que el gobierno municipal apenas se comprometió a establecer mesas de diálogo hace un mes.
Asimismo, la fracción panista acusó que se está violando el derecho fundamental a la participación ciudadana consagrado en la Ley para el Gobierno y la Administración de los Municipios del Estado de Guanajuato. Exigieron que el dictamen no fuera votado hasta que se aclare si existe inversión privada en el proyecto. «Aprobar este cambio de uso de suelo sin esa información es aprobar un cheque en blanco (…) el proyecto parece responder a intereses comerciales particulares» , advirtieron, enfatizando que cualquier participación privada debe pasar por una licitación pública transparente.
La Defensa: «Es planeación, no una adjudicación»
En respuesta, la postura oficialista (respaldada por la banca de Morena y el Síndico) lamentó lo que calificaron como una «narrativa equivocada» y acusó a la oposición de generar especulación y cálculo político para confundir a la ciudadanía.
De acuerdo con los defensores del dictamen, lo votado es exclusivamente una modificación técnica y urbana sobre un terreno municipal, bajo criterios de crecimiento ordenado.
Puntos clave de la defensa:
• Sin entrega a particulares: El acuerdo no constituye ninguna adjudicación, autorización de obra, concesión o contrato inmediato.
• Legalidad futura: Cualquier proyecto futuro tendrá que sujetarse a estudios técnicos, análisis de viabilidad y, de ser el caso, a licitaciones públicas conforme a la ley.
• Costo del rechazo: Negarse a la modificación significaría «condenar espacios públicos al abandono», frenando la inversión y la generación de empleos en Salamanca.
«Estamos haciendo el cambio de uso de suelo y nada más, ya no nos estamos ciñendo a otra situación externa», puntualizó el Síndico municipal, llamando a un debate serio y apegado a la realidad jurídica.
Un desarrollo bajo la lupa social
Hacia el cierre de la discusión, los regidores de Acción Nacional reiteraron que, aunque están a favor del desarrollo del municipio, no avalarán decisiones «al vapor». Insistieron en que el impacto de este Distrito Comercial va más allá de un trámite administrativo, pues generará un impacto urbano, territorial y, sobre todo, social que requiere un análisis mucho más profundo.
El dictamen, que finalmente evidenció la polarización dentro del cabildo salmantino, mantiene bajo la lupa cómo se gestionará el crecimiento territorial y el uso del patrimonio público en los meses por venir.