SALAMANCA, Gto. – Ante el panorama crítico que atraviesa el municipio, el alcalde César Prieto Gallardo confirmó que se pondrá en marcha un plan de reforestación para combatir los efectos de la sequía y el riesgo de incendios. Esto ocurre luego de que la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) y la CONAFOR ubicaran a Salamanca en un «punto rojo» debido a la falta de áreas verdes y el estrés hídrico que padece la región.
Este problema no es nuevo, pues colectivos ambientales estatales han señalado que durante años la ciudad careció de un plan de manejo forestal adecuado, lo que hoy agrava la situación ambiental.
Reforestación estratégica en zonas urbanas
César Prieto explicó que su administración tiene como meta aprovechar la próxima temporada de lluvias para asegurar la supervivencia de nuevos ejemplares. El proyecto contempla la intervención de los principales bulevares y avenidas, así como espacios públicos que hoy lucen desprovistos de vegetación.
«Tenemos un proyecto ambicioso para poder adquirir árboles ahorita, antes de que empiece la lluvia, para poder sembrar en varios bulevares, avenidas y espacios que permitan esta reforestación que es tan necesaria», afirmó el mandatario municipal.
Respecto a la zona centro, el alcalde detalló que se contempla la reposición de árboles en áreas donde ejemplares previos resultaron afectados, buscando recuperar la imagen urbana y la frescura de la zona.
Protección de los «pulmones» del norte
Sobre la vigilancia en las reservas ecológicas, particularmente en la zona de Mendozas —considerada uno de los pulmones más importantes de Salamanca—, César Prieto destacó que existe una coordinación institucional para prevenir desastres naturales en el Área Natural Protegida.
El alcalde subrayó que el municipio aporta recursos de manera conjunta con el Estado y la CONAFOR para el mantenimiento de guardias forestales. Este equipo es el encargado de la vigilancia permanente en la zona norte para detectar de manera oportuna cualquier conflagración que pudiera salirse de control ante las condiciones de sequía extrema.
Con estas medidas, el Gobierno de Salamanca busca revertir el estatus de alerta federal y abonar a la recuperación de los ecosistemas locales antes de que el daño ambiental sea irreversible.