El obispo de Enrique Díaz Díaz cuestionó la posibilidad de suspender clases por las altas temperaturas o por la realización del Mundial de Futbol, al considerar que se estaría enviando un mensaje equivocado sobre la importancia de la educación en el país.
El prelado señaló que, aunque el deporte representa una actividad sana y positiva, no debe colocarse por encima del tiempo destinado a la formación académica de niñas, niños y jóvenes. Afirmó que suspender actividades escolares “deja en otra dimensión” la educación y refleja poca prioridad hacia este tema, especialmente cuando México enfrenta bajos niveles educativos en comparación con otros países.
Asimismo, indicó que el calor ha sido una condición constante en distintas regiones del país y que, en lugar de cancelar clases, deberían mejorarse las condiciones de las aulas para estudiantes y docentes. Añadió que solo en casos de desastres naturales se justificaría una suspensión generalizada de actividades.
Díaz Díaz también expresó que no existe claridad en las razones para detener las clases a nivel nacional por situaciones focalizadas, como el Mundial en determinadas ciudades o las altas temperaturas en algunas zonas, mientras en otras partes del país incluso se presentan lluvias y bajas temperaturas.
Finalmente, advirtió que una medida de este tipo también afectaría a madres y padres de familia, quienes no tenían previsto un periodo adicional de vacaciones y tendrían dificultades para saber con quién dejar a sus hijos durante esos días.