La intoxicación de ocho alumnos de la primaria Constituyentes de Guanajuato, tras consumir bebidas elaboradas con alcohol industrial, encendió alertas entre autoridades municipales, particularmente en el área de Fiscalización de Irapuato.
El director de Fiscalización, Julio Borja, señaló que el caso representa un llamado de atención para reforzar la prevención y la supervisión en el entorno donde los menores pueden acceder a este tipo de sustancias.
El funcionario indicó que, en primera instancia, deben respetarse los protocolos establecidos por las instituciones educativas, las cuales cuentan con normas internas para prevenir este tipo de situaciones.
Sin embargo, enfatizó que el problema también se encuentra en el ámbito externo, por lo que es necesario identificar cómo los estudiantes obtuvieron el producto con alto contenido alcohólico.
Julio Borja advirtió que una práctica recurrente es que menores soliciten a personas adultas la compra de bebidas alcohólicas, lo que complica el control directo por parte de las autoridades.
Ante ello, informó que se reforzará la presencia en establecimientos que venden este tipo de bebidas, con el objetivo de recordar y hacer cumplir la prohibición de venta a menores de edad.
El director de Fiscalización destacó que estas acciones forman parte de una estrategia basada en la prevención y la proximidad, para inhibir conductas de riesgo entre niñas, niños y adolescentes.
Finalmente, subrayó que el caso debe asumirse como un llamado tanto para autoridades como para padres de familia y docentes, a fin de fortalecer la vigilancia y el acompañamiento de los menores.