SALAMANCA, GTO. – Familiares de Santiago “N” y Jesús “N” alzaron la voz para exigir la inmediata liberación de los jóvenes, un adulto de 19 años y un menor de 17, quienes se encuentran vinculados a proceso por delitos de alto impacto. Los consanguíneos denuncian que ambos fueron utilizados como «chivos expiatorios» tras la jornada violenta que sacudió al municipio el pasado 22 de febrero.
El origen del conflicto
Los jóvenes son acusados de terrorismo, daños por incendio y ataques a las vías de comunicación. Estos cargos se derivan de los disturbios ocurridos tras un operativo en el estado de Jalisco, donde fue abatido el líder de un grupo criminal, lo que desató en Salamanca el incendio de al menos 10 vehículos y daños a establecimientos comerciales.
En su momento, el director de Seguridad Pública, Juan Pablo Ramírez Talavera, informó la detención de seis personas, de las cuales cuatro fueron puestas a disposición de la Fiscalía General del Estado de Guanajuato (FGEG).
»Fueron a comprar gasolina para su moto»
Runginio Hernández Mendoza, padre del menor y tío del joven de 19 años, relató una versión radicalmente distinta a la oficial. Según su testimonio, los dos jornaleros se quedaron sin combustible en su motocicleta y acudieron a una estación de servicio a comprar una garrafa cuando fueron interceptados por la policía.
»La policía dice que los agarró en flagrancia, pero no es cierto. Ellos son trabajadores del campo; mi hijo tiene 17 años y mi sobrino 19. Solo fueron por gasolina porque la moto se les quedó tirada», indicó Hernández Mendoza.
Pruebas de inocencia ignoradas
La familia sostiene que existen pruebas contundentes que el juez no ha querido valorar, incluyendo el ticket de compra de la gasolina que coincide con los horarios de los hechos, pero contradice los tiempos asentados por las autoridades en la carpeta de investigación.
»Todo demuestra que son inocentes. Entregaron el ticket, demostraron la compra y el lugar de detención que ponen en la carpeta tampoco es real», argumentó la hermana de Santiago, quien reiteró que no existe evidencia física que los vincule con los incendios provocados.
Buscan apoyo de autoridades
Ante lo que consideran una injusticia y falta de pruebas por parte de la Fiscalía, los familiares han solicitado la intervención de legisladores y del alcalde de Salamanca, César Prieto, para que funcione como puente de comunicación con las autoridades estatales.
La familia advirtió que no descansará hasta que se limpie el nombre de los dos jornaleros, quienes permanecen bajo una medida cautelar de prisión preventiva mientras avanza el proceso judicial.