SALAMANCA, GTO. – El Comité Directivo Municipal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), encabezado por su presidente Guillermo Hernández Mendoza, manifestó su postura frente al proyecto del nuevo distrito comercial presentado recientemente por el alcalde César Prieto. Aunque el partido reconoció que la modernización de los mercados Tomasa Esteves y Barahona es una «deuda histórica», advirtió que la ejecución planteada carece de sustento técnico y certeza jurídica.
Un compromiso que trasciende el mandato
Uno de los puntos más críticos señalados por el PRI es la temporalidad de la concesión. Hernández Mendoza cuestionó la ética de que una administración a la que le restan solo 17 meses de gestión pretenda comprometer el patrimonio y las finanzas municipales por los próximos 15 años.
»Heredar una concesión que condicionará a las próximas cinco administraciones no es planeación, sino una imposición que trasciende el mandato constitucional», señaló la dirigencia priista, enfatizando que esto vulnera la autonomía de futuros gobiernos locales.
Interrogantes sin respuesta
El PRI de Salamanca exigió al Ayuntamiento respuestas públicas sobre puntos clave que, aseguran, han sido omitidos en la presentación oficial:
Certeza para locatarios: ¿Cuál es el protocolo jurídico para garantizar los derechos y la antigüedad de los comerciantes actuales tras el cierre del mercado vigente?
Viabilidad financiera: Los argumentos técnicos que justifican por qué se eligió una concesión privada en lugar de la gestión de recursos públicos.
Memoria institucional: Qué candados se implementarán para evitar fracasos financieros y operativos similares al caso DOMOS, que resultó en costos millonarios para el erario.
Rentas y costos: La garantía de que el modelo de negocio no desplace a los pequeños comerciantes con cuotas impagables.
Falta de socialización y consenso
Para la dirigencia tricolor, el proyecto ha sido presentado de «espaldas a la ciudadanía». Señalaron que la incertidumbre y el rechazo manifestado por locatarios del mercado Tomasa Esteves prueban que el anuncio del alcalde fue un «ejercicio de comunicación visual» y no una verdadera concertación social.
Postura final
El PRI concluyó que no será un obstáculo para el progreso de la ciudad, pero actuará como un vigilante permanente. Exigieron la instalación inmediata de mesas técnicas de trabajo y la publicación del modelo financiero íntegro antes de proceder con cualquier licitación.
»Salamanca merece proyectos que respeten los tiempos de la democracia y no solo imágenes aspiracionales», sentenció el comunicado.