El Obispo de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, reconoció que la situación que se vive en materia de desapariciones no es fácil, sino complicada, y afirmó que cada día surgen nuevas noticias de extorsiones y hallazgos de fosas donde aparecen personas que posiblemente estaban olvidadas.
Explicó que frecuentemente recibe a familias que le piden orar por sus desaparecidos, quienes le comentan que llevan un mes, medio año o un año sin saber de ellos,.
“Y que refleja la profundidad del dolor que permanece entre la población pese a que por más que nos digan cifras alegres de que vamos mejorando en este sentido, la realidad se percibe de otra manera”, añadió.
En su mensaje recordó la reflexión de Isaías , quien invita a cambiar las lanzas y las espadas, por arados o por podaderas, para transformar aquello que se utiliza para causar daño en herramientas que favorezcan la paz y la fraternidad.
Señaló que la inteligencia y los recursos destinados a agredir pueden orientarse hacia acciones que construyan comunidad y fomenten la cercanía.
El prelado expresó su deseo de que la sociedad avance hacia un ambiente más humano para que los ambientes que se vivan sean positivos.