SALAMANCA, GTO. – Lo que debió ser una solución se convirtió en un calvario. Familias de la comunidad de Cerro Blanco, ubicada en la zona sur del municipio y colindante con el relleno sanitario, denunciaron una grave crisis de desabasto de agua potable provocada por un proyecto de infraestructura mal planeado por la administración municipal.

A pesar de la reciente instalación de un tanque elevado, los habitantes señalan que la obra es inoperante. Alejandra Meza, encargada del pozo, y Sabina Alonso, delegada de la comunidad, explicaron que el error radica en una falla de origen en los planos: las autoridades instalaron una bomba de menor capacidad a la necesaria y omitieron la construcción de una segunda línea de conducción.
»Se les agradece el tanque elevado, pero está solo. Nos pusieron la bomba antes de la segunda línea; nos hicieron el trabajo al revés», señaló Alejandra Meza, destacando que el agua apenas llega como un «chorrito» que no alcanza a abastecer ni a las viviendas de la zona baja.
Dos meses en el abandono
La desesperación ha crecido entre los más de 2,000 afectados (incluyendo la zona de Puerto de Rojas), quienes suman ya 60 días sin un servicio regular. Actualmente, la única respuesta del municipio ha sido el envío de una pipa de agua cada tercer día, cantidad que resulta insuficiente para cubrir las necesidades básicas de limpieza y consumo personal de los cientos de familias y niños de la zona.
La comunidad calificó de «inaceptable» la propuesta de las autoridades municipales, quienes pretenden que los habitantes esperen hasta el mes de junio para que se inicien las obras de corrección del proyecto.
Exigen la presencia de César Prieto
Además del problema del agua, los vecinos denunciaron un abandono total de la comunidad. Señalaron que el camino que conduce al relleno sanitario es «pura tierra y basura», un compromiso de campaña que, aseguran, el alcalde César Prieto no ha cumplido.
Las demandas de la comunidad son claras:
• Solución inmediata: No están dispuestos a esperar hasta junio para contar con el servicio vital.
• Reparación técnica: Exigen la instalación de la segunda línea de conducción y una bomba con la capacidad adecuada.
• Garantía por escrito: La comunidad advirtió que no permitirán la apertura de vialidades ni levantarán sus protestas hasta que se firme un contrato con fechas exactas de inicio de obra.
«El agua es un servicio vital y no vamos a esperar. Exigimos que venga el presidente o alguien que dé soluciones reales, no solo promesas de pipas que ni siquiera llegan a tiempo», sentenciaron los representantes de Cerro Blanco.