SALAMANCA, Gto. – El ambicioso proyecto del Tren Interurbano Querétaro–Irapuato, una de las obras de infraestructura más esperadas para conectar el Bajío, dio un paso decisivo en Salamanca con la instalación de la Mesa de Atención Social. El encuentro, encabezado por el alcalde César Prieto y la delegada de la SICT en Guanajuato, Irma Leticia González, buscó aterrizar las preocupaciones logísticas y sociales que implica una obra de esta magnitud.
Conectividad y derecho de vía: las prioridades locales
A diferencia de otros encuentros técnicos, esta mesa se centró en el impacto directo a las comunidades. El gobierno municipal puso sobre la mesa la necesidad de garantizar que las poblaciones del norte de Salamanca no queden aisladas por el paso de la vía, además de atender las inquietudes de los ciudadanos respecto al derecho de vía y los ajustes en el trazo del proyecto.
El objetivo principal es que la construcción no se convierta en una barrera, sino en un motor de movilidad que respete el entorno de quienes habitan cerca de las futuras estaciones.
Un tren de alta velocidad para el Bajío
El proyecto no es menor en escala técnica ni en alcance regional:
* Extensión: Contempla 108.2 kilómetros de vía doble.
* Velocidad: Los trenes están diseñados para operar entre los 200 y 360 kilómetros por hora.
* Cobertura: La ruta fortalecerá la red de transporte mediante estaciones y paraderos en Querétaro, Apaseo el Grande, Celaya, Villagrán-Cortázar, Salamanca, Irapuato y León.
Impacto regional
La reunión contó con la presencia de representantes de municipios vecinos como Celaya, Irapuato y Villagrán, lo que subraya la naturaleza interestatal del proyecto. Más allá de la velocidad de traslado, se espera que la obra detone la economía local y la generación de empleos durante su fase de construcción y operación, transformando la movilidad cotidiana en el corazón industrial de México.
Con la instalación de esta mesa, se abre un canal de diálogo permanente entre los tres niveles de gobierno para asegurar que el progreso ferroviario se traduzca en beneficios tangibles para los salmantinos.