El obispo de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, afirmó que, aunque las autoridades reportan una disminución en los índices delictivos, la percepción de violencia entre la ciudadanía continúa siendo alta, especialmente tras hechos recientes como el asesinato de Eduardo Olvera, esposo de la alcaldesa de Jerécuaro, Isabel Acevedo.
El representante de la Iglesia Católica señaló que, pese a los datos oficiales que apuntan a una reducción en algunos delitos, los acontecimientos violentos siguen generando preocupación en la población.
El obispo Enrique Díaz Díaz indicó que la percepción social se mantiene marcada por los hechos que siguen ocurriendo en distintos municipios de la región.
Entre los casos recientes mencionó el asesinato del esposo de la presidenta municipal de Jerécuaro, así como otros hechos registrados en municipios como Irapuato y Pénjamo.
El líder religioso consideró que estos acontecimientos impactan directamente en la forma en que la ciudadanía percibe la seguridad.
En este contexto, el obispo de Irapuato subrayó que la población requiere mayor certeza y tranquilidad frente a los hechos de violencia.
Enrique Díaz Díaz insistió en que la percepción social no siempre coincide con las cifras oficiales, especialmente cuando continúan registrándose ataques y homicidios.