La estafa a la prensa: pagar 2 mil pesos de acreditación y regalar material a la organización del «Don Lupe Vive 2026» un robo disfrazado de acreditación
Irapuato, Guanajuato. — Lo que antes era una invitación a los medios de comunicación para documentar y difundir un evento, hoy se ha convertido en un negocio descarado: cobrarle a la prensa por hacer su trabajo.
El comité organizador de la 11° edición de Don Lupe Vive 2026 anunció en su convocatoria que cada periodista, fotógrafo o medio deberá pagar 2 mil pesos para poder acreditarse y cubrir el evento que se realizará del 19 al 22 de marzo en el lienzo charro Ignacio León Ornelas.
Pero el problema no termina ahí.
Además de pagar por entrar a trabajar, los medios acreditados están obligados a entregar material gratuito al evento: al menos 20 fotografías por día y cinco clips de video en calidad mínima 1080p, material que será utilizado en las redes oficiales del evento.
Es decir, los periodistas deben pagar para trabajar y, además, regalar su contenido.
La prensa paga, el evento gana
La convocatoria deja claro que la acreditación cuesta $2,000 pesos por persona, pago que debe realizarse antes del 15 de marzo mediante transferencia bancaria.
El esquema ha sido calificado por varios comunicadores como un abuso contra el trabajo periodístico, ya que no solo se les cobra por cubrir el evento, sino que además se les exige entregar contenido profesional sin remuneración.
En términos simples:
El medio paga por entrar
Trabaja cubriendo el evento
Entrega material profesional gratuito
Un modelo que traslada los costos a la prensa mientras el evento se beneficia de la difusión y del contenido generado por los propios periodistas.
Con patrocinio público… pero cobrando a los medios
La indignación crece aún más cuando se considera que el evento cuenta con respaldo y patrocinio institucional, incluido el Municipio de Irapuato y el Gobierno del Estado de Guanajuato, es decir, recursos públicos involucrados en una actividad donde se le cobra a la prensa por ejercer su labor informativa.
Esto abre una pregunta inevitable:
¿Cómo es posible que un evento respaldado por instancias de gobierno termine cobrando a los medios por cubrirlo?
De invitados a clientes
Durante años, los medios de comunicación han sido aliados naturales de los eventos culturales, deportivos y sociales, invitados para documentar, difundir y amplificar el impacto de las actividades.
Hoy, en cambio, se les trata como clientes obligados a pagar por trabajar, bajo la amenaza de retirar acreditaciones si no cumplen con la entrega de material exigido.
El mensaje es claro: si quieres informar, primero paga.
Un precedente peligroso
El esquema abre un precedente preocupante para el ejercicio periodístico.
Si esta práctica se normaliza, los eventos podrían comenzar a convertir la cobertura mediática en una fuente de ingresos, obligando a periodistas y fotógrafos a pagar por generar contenido que después será utilizado gratuitamente por los propios organizadores.
Para muchos comunicadores, esto no es una simple cuota administrativa.
Es un abuso.
Es explotación del trabajo periodístico.
Y para algunos, simplemente es un robo disfrazado de acreditación.