Salamanca, Gto. – El silencio y el silbido del viento entre los árboles se han apoderado de una Salamanca que hoy luce irreconocible. En un hecho histórico para el municipio, las calles se encuentran más desiertas que en los días más crudos de la pandemia o la mañana de un primero de enero. Grandes comercios y pequeños negocios de barrio han «bajado la cortina» simultáneamente, silenciando el claxon de los autos y la música que habitualmente da vida a la ciudad.
Esta parálisis total responde a la alerta máxima por la quema de vehículos y ataques a establecimientos registrados en diversos puntos estratégicos, lo que obligó a la población a buscar refugio inmediato en sus hogares.
Recuento de daños: Tarde de caos
Hasta el corte informativo de las 5:00 de la tarde, el reporte de incidentes confirmados arroja un panorama crítico en la zona urbana y carreteras aledañas:
• Calle Hidalgo: Se reportó el primer incidente de quema de vehículo en esta zona.
• Comunidad de Cerro Gordo: Registro de tres unidades siniestradas.
• Ataques a comercios: Se reportaron daños en la tienda de la gasolinera GMC en la calle Hidalgo y un ataque al Oxxo de la colonia Arboledas, el cual presentaba impactos de proyectil en las puertas de acceso.
• Zonas residenciales: Un coche incendiado en la colonia Bellavista y dos camionetas (aparentemente de transporte escolar o de personal) siniestradas en Las Reinas.
• Bomba molotov: Un artefacto casero fue arrojado en una gasolinera de la zona norte sin que esta causara daños.
Una ciudad bajo resguardo
La indicación de cierre preventivo fue acatada de forma masiva por el sector comercial ante la incertidumbre y el fuerte operativo que mantienen los tres niveles de gobierno. Las vialidades, que normalmente hierven de actividad dominical, se encuentran ahora bajo un mutismo absoluto donde solo el ruido del aire rompe la calma tensa.
Este escenario se suma a la suspensión del servicio de taxis, la cancelación de misas vespertinas en templos como el Sagrado Corazón y el cierre de unidades deportivas, dejando a Salamanca en un estado de resguardo total a la espera de que las fuerzas del orden logren restablecer el control y la paz pública.