El obispo de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, pidió a las autoridades atender las afectaciones que las lluvias han provocado en el campo y garantizar que los productores reciban una compensación justa por las pérdidas registradas en sus cosechas.
El religioso señaló que agricultores de distintos puntos se han acercado para manifestar su preocupación por los daños que enfrentan, por lo que expresó su respaldo a las familias dedicadas a las actividades del campo.
Díaz Díaz también llamó a revisar la atención que reciben los productores mediante los seguros de sus cosechas, al advertir que existen casos en los que los pagos podrían retrasarse o no corresponder a las necesidades de quienes resultaron afectados.
Ante los daños registrados en Pénjamo y otros municipios de Guanajuato, el obispo pidió que las autoridades consideren la magnitud de las pérdidas y actúen con responsabilidad para cumplir los compromisos establecidos con los campesinos.
Destacó además la importancia de los productores agrícolas para la población, debido a que de sus actividades depende una parte fundamental del abastecimiento de alimentos, por lo que consideró necesario que sean tomados en cuenta durante esta situación.