Con la muerte de Rocky, durante la mañana del miércoles, la situación de Liliana “N” se agravó debido a que el deceso de la mascota ocurrió por las lesiones causadas al ser arrastrado varios metros atado con una cadena a la cajuela de la camioneta, conducida por su dueña, quien luego lo atropelló en tres ocasiones al interior de su cochera.
La defensa de la mujer afirmó que padece de problemas psiquiátricos, pero una jueza de control, determinó que enfrentará el proceso en presión preventiva.
Humberto Bacca, director médico del ave veterinaria, donde Rocky fue llevado por vecinos que presenciaron el acto de crueldad el pasado, sábado 18 de junio, señaló que la mascota se mantuvo inestable y no fue posible realizar otro tipo de atención.
“El caso de Rocky fue extremadamente complicado. El diagnóstico presuntivo fue un trauma medular agudo causado por las lesiones por arrastre que él sufrió, principalmente a nivel cervical. La inestabilidad fisiológica que mantuvo en los últimos días, no nos permitió profundizar en una tomografía o resonancia magnética para complementar nuestro diagnóstico”, señaló.
El veterinario señaló que, al igual que los humanos, la respuesta inflamatoria ocurre después del traumatismo que genera algunas descomposición fisiológicas, que impidieron realizar otros procedimientos.
Por su parte, el delegado en la región, sureste de la Fiscalía General del Estado, Julio, César Loera Ruiz, señaló que la mujer se encuentra internada en el reclusorio femenil, después de qué una jueza de control de término dicha medida cautelar, al desestimar el argumento de la defensa sobre afectaciones, psiquiátricas, que la llevaron a cometer el delito de crueldad animal, que llevó a la muerte de Rocky.
“Alegaron ellos (la defensa) por una afectación psiquiátrica, pero para el juez y para nosotros no fue suficiente. Nosotros alegamos que la información que presentaron no era suficiente y no colmaba el supuesto que contempla el código nacional y se tiene contar con la opinión de un experto y se tiene que contar con un dictamen. Si se presentó un médico y algunas pruebas que pudieron ser un indicio, pero ni el juez ni otros consideramos suficientes”, sostuvo.
Lo era Ruiz, afirmó que para la fiscalía hay elementos suficientes que hubo dolo para causar daño a Rocky y luego tratar de ocultar las evidencias.
Tras la muerte de Rocky, la veterinaria donde fue atendido, tenía previsto realizar una actividad la noche de este miércoles en memoria del perrito, e hizo un llamado a que siga la solidaridad que mostraron los vecinos que ayudaron a la mascota, pero también dijo que no debe volver a ocurrir el acoso que sufrió él y el personal a su cargo, por parte de organizaciones defensores de animales, que difundieron información falsa y pusieron en riesgo la integridad de sus empleados.
Fuente Proceso
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