Exigen transportistas que el servicio público regrese al Estado: «El sector está colapsado»
Salamanca, Gto. – El sector del transporte urbano y suburbano en Guanajuato enfrenta una crisis estructural profunda. Roberto Calvillo Ramiro, presidente de la línea de transporte público «Villas de Barahona», reveló que gremios de diversos municipios buscan una reunión urgente con la gobernadora del estado para solicitar formalmente que el transporte público deje de ser una facultad municipal y regrese a la administración del Gobierno del Estado.
De acuerdo con Calvillo Ramiro, el modelo actual —transferido a los municipios hace 25 años— ha rebasado por completo la capacidad presupuestal y operativa de los ayuntamientos. El líder transportista calificó la situación no como un síntoma local, sino como un «síndrome global» que afecta por igual a municipios como Salamanca, Celaya, Irapuato, León, Silao, Guanajuato capital, Villagrán y Acámbaro.
«El transporte urbano está colapsado en el estado; no es un problema exclusivo de Salamanca. Los ayuntamientos están teniendo un problema grave que está más allá de sus alcances porque no cuentan con presupuesto para estos temas. Mientras estados como Jalisco, Querétaro o Nuevo León destinan partidas de miles de millones de pesos al subsidio del transporte, Guanajuato tiene cero pesos», sentenció.
La crisis en cifras: El desplome de usuarios
El presidente de la línea Villas de Barahona detalló que el origen de esta crisis se remonta a la época de la pandemia, sumado a un cambio social y de movilidad en el que la ciudadanía ha optado masivamente por el uso de motocicletas o bicicletas.
• Caída del pasaje: Desde 2019, el sector registra una pérdida anual constante de entre el 5% y el 8% de usuarios. En el acumulado actual, la afluencia de pasajeros ha disminuido un 36%.
• El círculo vicioso de la tarifa: Calvillo Ramiro admitió que los aumentos a las tarifas no solucionan el problema: «Cuando brincamos de 8 a 10 pesos, y luego de 10 a 12 pesos, el número de pasajeros disminuyó. Al final los ingresos se quedan igual porque subes la tarifa pero se suben menos personas al camión. Es un cuento de nunca acabar».
Costos insostenibles de operación
Para dimensionar la gravedad del colapso financiero, el representante del transporte expuso las cotizaciones actuales necesarias para renovar una sola unidad:
Para dimensionar matemáticamente la magnitud de esta problemática, se presenta el desglose presupuestal con los conceptos esenciales para la adquisición y puesta en marcha de un vehículo tipo camión urbano nuevo:
• Precio total de un camión urbano nuevo: $2,625,000 MXN
• Seguro anual de la unidad (obligatorio): $80,000 MXN
• Primera mensualidad (bajo un esquema de crédito a 60 meses): $127,000 MXN
Este balance analítico evidencia que incorporar una sola unidad exige no solo cubrir el valor comercial base de $2,625,000 MXN, sino también soportar el desembolso inmediato del seguro por $80,000 MXN y amortizaciones fijas de $127,000 MXN desde el primer mes.
«No tenemos los recursos ni los ingresos suficientes para completar siquiera la primera mensualidad de un camión. Los costos de refacciones, combustibles y el alza de insumos suben constantemente, mientras que el pasaje baja», argumentó.
El panorama en Salamanca
A pesar del panorama adverso, Calvillo Ramiro reconoció la apertura del alcalde de Salamanca, César Prieto, del secretario del Ayuntamiento y del director de Transporte, quienes han mantenido mesas de diálogo unificadas con todos los concesionarios locales.
Actualmente, la administración municipal financia un estudio integral de transporte mediante un despacho especializado. Aunque el líder transportista anticipó que los resultados del diagnóstico arrojarán escenarios y metas difíciles de cumplir, confía en que la unidad del gremio y la disposición al diálogo con la autoridad permitirán «llegar a buen puerto», insistiendo en que la solución definitiva tendrá que involucrar especialistas en economía e ingeniería de transporte del Gobierno del Estado.