SALAMANCA, GTO. – Ante la creciente ola de inseguridad que golpea a los centros de abasto de la ciudad, locatarios y usuarios del Mercado Barahona han alzado la voz de manera enérgica. Mediante una petición formal dirigida a las autoridades correspondientes, la comunidad comercial exigió la implementación de acciones inmediatas y concretas para frenar los constantes robos ocurridos tanto dentro como fuera de las instalaciones.
La delincuencia no solo ha golpeado la economía de los más de 100 comerciantes que operan en el lugar, sino que también ha ahuyentado a la clientela, forzando a muchos negocios a cerrar temprano. Ante esta crítica situación, los afectados han unificado criterios en un pliego petitorio estructurado en tres ejes fundamentales para salvaguardar el orden y la administración del inmueble.
Tres exigencias clave para rescatar el mercado
Los firmantes del documento detallaron las medidas urgentes que consideran indispensables para recuperar la tranquilidad del recinto:
• Refuerzo de vigilancia nocturna: Solicitan incrementar de forma inmediata la seguridad mediante la asignación de dos veladores dedicados exclusivamente al turno nocturno. Este personal deberá cubrir la totalidad del perímetro e interior del mercado con el fin de evitar que continúen perpetrándose los delitos bajo el cobijo de la noche.
• Garantía de confianza: Exigen de forma obligatoria que todo el personal de vigilancia cuente con exámenes de confianza vigentes. Esto con el propósito de tener certeza absoluta sobre la integridad, honradez y buen desempeño de quienes están a cargo del resguardo de su patrimonio.
• Mejora en la administración: Los locatarios demandan un cambio directivo, solicitando que el personal al mando de la administración pública del mercado sea una persona debidamente preparada, capacitada y con verdadera disposición de atención. Los comerciantes acusan la necesidad de contar con respuestas oportunas, eficientes y empáticas ante los problemas operativos del día a día.
Clamor por una solución definitiva
En el cierre de su pronunciamiento, los locatarios manifestaron su firme convicción de que, implementando estas tres directrices, se logrará alcanzar una mayor protección, tranquilidad y un mejor funcionamiento general del mercado en beneficio de toda la ciudadanía salmantina.
Hasta el momento, los comerciantes se mantienen a la expectativa de una mesa de diálogo y una respuesta contundente por parte de las autoridades municipales para evitar que las cortinas de este tradicional punto de comercio sigan bajando a causa del miedo.