Salamanca, Gto. – La Jurisdicción Sanitaria correspondiente alertó a la población sobre el incremento de accidentes por picadura de alacrán debido a la actual temporada de calor, informando que en lo que va del año ya se registran un poco más de 1,600 casos en toda la región.
De esta cifra, Salamanca es el municipio más afectado al concentrar aproximadamente 800 casos (el 50% del total), mientras que el municipio de Yuriria se mantiene como el de menor incidencia. Autoridades de salud precisaron que estas estadísticas son muy similares a las del año anterior, manteniéndose una tendencia estable pero que requiere no bajar la guardia.
Clima y hábitos: ¿Por qué aumentan los casos?
Los meses de mayo, junio y julio representan el periodo más crítico debido a las altas temperaturas. Sin embargo, los expertos advierten que los días con fuertes vientos también elevan el riesgo, ya que estos artrópodos suelen caer de árboles o techos e introducirse en las viviendas buscando refugio.
Al ser animales de hábitos nocturnos, los alacranes salen por las noches a cazar insectos como grillos y cucarachas. El peligro para el ser humano ocurre principalmente por accidentes: al amanecer, el alacrán busca un lugar oscuro para esconderse del sol, refugiándose frecuentemente en ropa dejada en el suelo, calcetines, toallas o dentro de los zapatos.
¿Cómo identificar a un alacrán altamente tóxico?
En el estado de Guanajuato predomina el género Centruroides, una de las especies más venenosas del país. Los especialistas derribaron el mito de que el color (sean «güeritos» o negros) determina su peligrosidad, y exhortaron a identificar las siguientes características físicas:
• Las pinzas (tenazas): En los alacranes muy tóxicos las pinzas son largas y delgadas. Los no tóxicos tienen pinzas gruesas y grandes.
• El aguijón (telson): La especie altamente tóxica presenta un «doble aguijón» (una pequeña púa o estructura adicional debajo del aguijón principal).
Nota de seguridad: Las autoridades piden a la población no arriesgarse a revisarlos vivos. Si es posible capturarlos de forma segura, se recomienda llevarlos a la unidad de salud para que el laboratorio identifique la especie de la zona y se puedan dirigir mejor las estrategias de prevención.
Síntomas de alarma y qué NO hacer
El primer síntoma tras una picadura es un dolor local intenso. No obstante, si el alacrán no había comido previamente, la carga de veneno puede provocar una intoxicación severa. Los síntomas de alerta inmediata para acudir a urgencias son:
• Sensación de hormigueo en el cuerpo.
• Comezón o sensación de «cabellos» en la garganta.
• Dificultad para pasar saliva o sentir que algo obstruye las vías respiratorias.
• Estornudos frecuentes y picazón en la nariz.
• El sector salud enfatizó la importancia de evitar la automedicación y los remedios caseros (como tomar leche, comerse al alacrán o usar remedios con alcohol), ya que esto solo retrasa la atención médica y pone en riesgo la vida del paciente, especialmente si se trata de niños pequeños o adultos mayores.
Finalmente, se confirmó que todas las unidades médicas de la Jurisdicción Sanitaria cuentan con suficiente abasto de suero antialacrán para atender las emergencias de manera gratuita y oportuna.
• Recomendaciones básicas para el hogar:
• Sacudir la ropa y calzado antes de usarlos.
• Evitar andar descalzos.
• Colocar protección en puertas y ventanas (mosquiteros/guardapolvos), especialmente si se colinda con terrenos baldíos.
• Mantener limpios los patios de maleza y escombro.