La Secretaría de Seguridad Ciudadana de Irapuato alertó a empresas y negocios sobre la modalidad de extorsión conocida como “El Fraude del Patrón” o “La llamada del Jefe”, en la que delincuentes realizan llamadas telefónicas a empleados para hacerse pasar por dueños, directivos o personas con autoridad y exigir depósitos de dinero o la entrega de bienes bajo engaños.
Como parte de las acciones preventivas, la dependencia informó que trabaja en coordinación con la Secretaría de Seguridad y Paz del Estado para difundir medidas que permitan identificar este tipo de llamadas, principalmente dirigidas a trabajadores de negocios, hospitales y oficinas que laboran en horarios considerados vulnerables.
De acuerdo con las autoridades, los delincuentes suelen comunicarse durante noches, fines de semana o días festivos, cuando los propietarios o administradores no se encuentran en el lugar, situación que aprovechan para generar presión y evitar que la información sea verificada.
El método consiste en suplantar la identidad del dueño, director, médico principal o abogado de la empresa, utilizando un tono firme y una supuesta emergencia para convencer al empleado de realizar acciones inmediatas.
Los extorsionadores argumentan situaciones falsas como multas gubernamentales, auditorías sorpresa, embargos, problemas legales o la necesidad urgente de adquirir equipo e insumos, con el objetivo de obtener recursos económicos.
En algunos casos, solicitan a los trabajadores buscar dinero en cajas, cajones u oficinas privadas e incluso ingresar a inmuebles cercanos o forzar cerraduras bajo el argumento de localizar efectivo u objetos de valor.
Una vez que logran el engaño, exigen que el dinero sea depositado en cuentas bancarias temporales, principalmente mediante tiendas de conveniencia, o entregado a supuestos mensajeros que acudirán al establecimiento.
Ante estos casos, la Secretaría de Seguridad Ciudadana exhortó a la población a mantener la calma, verificar la identidad de la persona que realiza la llamada, no efectuar depósitos ni entregar dinero, colgar y denunciar cualquier intento de extorsión.