Salamanca, Gto. – La falta de protección y la infraestructura insuficiente para los ciclistas en Salamanca ha encendido las alarmas entre la comunidad que utiliza la bicicleta como medio de transporte y recreación. Amantes del ciclismo urbano y de montaña coinciden en que la ciudad tiene una gran deuda pendiente en materia de movilidad sustentable y seguridad vial.
El contraste de la infraestructura actual
Actualmente, el municipio cuenta con pocas opciones seguras para transitar. La ruta más importante es la ciclovía del bulevar Valle de Santiago, la cual representa el tramo más grande de la ciudad con una extensión de 4.1 kilómetros. Esta vía conecta puntos clave al cruzar por la calle Leo, continuar hacia la avenida Obregón y culminar en el barrio de San Antonio.
Sin embargo, los usuarios señalan que una sola ruta es insuficiente para una ciudad en constante crecimiento y con un alto flujo de trabajadores.
Faja de Oro: una ruta de alto riesgo
El foco de la exigencia se centra ahora en el bulevar Faja de Oro, una de las avenidas principales de Salamanca que carece por completo de un espacio confinado para bicicletas. A pesar del peligro, esta vialidad es utilizada diariamente por decenas de obreros y empleados que salen de las empresas ubicadas en la zona y que no tienen otra alternativa para volver a sus hogares.
»Falta mucha infraestructura. Si bien la ciclovía de Valle de Santiago ayuda, Faja de Oro es un punto crítico. Muchos nos vemos obligados a usarla porque es nuestra ruta diaria, pero nos jugamos la vida entre los autos», comentó un ciclista local.
Una oportunidad para rehabilitar la zona
La demanda de la comunidad ciclista no solo busca salvaguardar vidas, sino que también plantea una solución urbana integral. Integrantes del gremio proponen que el proyecto de una nueva ciclovía en Faja de Oro venga acompañado de una remodelación total del bulevar.
Actualmente, los camellones de esta importante avenida lucen con una evidente falta de mantenimiento. La construcción de un espacio exclusivo para bicicletas sería la oportunidad perfecta para rescatar las áreas verdes, mejorar la imagen urbana y ofrecer a los salmantinos una vía moderna, segura y digna.