Salamanca, Gto. Abrazados por la fe y unidos en un mismo dolor, cientos de vecinos salmantinos salieron a las calles este miércoles para cobijar a las familias que hoy enfrentan la pérdida más difícil. Con misas de cuerpo presente en tres templos distintos y cortejos fúnebres que unieron los caminos de Puerto de Valle y Valtierrilla, la comunidad dio el último adiós a Sanjuana González, José Guadalupe Ramblás, José Antonio Cárdenas y Martín Robles, las cuatro personas fallecidas tras consumir bebidas presuntamente adulteradas en una fiesta de XV años el pasado fin de semana.
El eco del luto en Puerto de Valle
Pasado el mediodía, las campanas del templo de Nuestra Señora de Lourdes, en la comunidad de Puerto de Valle, resonaron con un tono melancólico para anunciar la misa de José Guadalupe Ramblás. El cortejo fúnebre partió desde lo que fue su hogar en la Privada Pípila; su féretro fue llevado en hombros por familiares y amigos cercanos, mientras que su esposa y seres queridos encabezaban la marcha sin poder contener las lágrimas.
Al interior del recinto, los vecinos ingresaron en un silencio absoluto. El ambiente reflejaba el profundo afecto que le tenían a «Pillo», como era conocido y apreciado en la zona, por quien rezaron unidos pidiendo por su eterno descanso.
Valtierrilla se une a las plegarias
Poco menos de una hora después y a unos kilómetros de distancia, la tristeza se replicó en la comunidad de Valtierrilla. Los templos de Nuestra Señora de Guadalupe y San Bernabé abrieron sus puertas para recibir de manera simultánea los cuerpos de José Antonio Cárdenas, Martín Robles y Sanjuana González.
En ambos recintos, la feligresía se reunió para acompañar a los deudos, quienes avanzaban con la mirada desencajada, intentando asimilar una pérdida tan repentina que ha enlutado a toda la región.
Durante las celebraciones religiosas, los sacerdotes dirigieron emotivos mensajes de consuelo, exhortando a las familias a encontrar fortaleza y resignación ante esta lamentable situación. Entre plegarias y palabras de esperanza, recordaron a los asistentes que sus seres queridos permanecerán vivos en el recuerdo y en el corazón de quienes los amaron.
Al término de los servicios religiosos, los cortejos fúnebres se enfilaron hacia el panteón de Valtierrilla, donde finalmente recibieron cristiana sepultura. Mientras la comunidad despide a sus vecinos, la indignación permanece en la zona, donde las autoridades de la Fiscalía General del Estado continúan investigando los hechos en torno a esta intoxicación masiva.