SALAMANCA, GTO. – Tras meses de gestiones pausadas y el constante temor por la integridad de sus hijos, padres de familia de los preescolares Rosaura Zapata (turno matutino) y Donaciano Lucero Ávila (turno vespertino) se movilizaron este jueves para exigir la construcción urgente de una barda perimetral.
Un antecedente trágico y el miedo constante.
La preocupación de la comunidad escolar no es infundada. En diciembre de 2024, la institución vivió un episodio trágico con el fallecimiento de un padre de familia justo en el horario de salida. Este suceso, sumado a la reciente violencia registrada en la zona de «el campo», ha mantenido a las familias en un estado de alerta constante.
«Tememos por la seguridad de nuestros niños. Estamos sobre la calle principal y sin una barda, los pequeños están totalmente expuestos», manifestaron los padres durante la movilización.
Respuesta de las autoridades
Ante el estancamiento de los trámites administrativos, los tutores de ambos turnos acudieron a las oficinas de la USAE Salamanca y a la Delegación Regional de Educación. Durante el encuentro, los manifestantes exhibieron el historial de gestiones previas, logrando finalmente captar la atención de las autoridades educativas.
Como resultado de esta presión social, se obtuvieron los siguientes acuerdos inmediatos:
• Prioridad presupuestal: El proyecto de la barda perimetral ha sido elevado a nivel de prioridad.
• Evaluación técnica: Se ha programado formalmente la evaluación de mecánica de suelos, paso indispensable para iniciar el proceso de construcción.
Vigilancia ciudadana
A pesar del avance logrado hoy, los padres de familia advirtieron que mantendrán una postura de vigilancia. El objetivo de hacer pública esta situación es garantizar que el compromiso no se quede en papel y que las autoridades den el seguimiento correspondiente para proteger a los alumnos de ambos turnos.