La Secretaría de Salud de Guanajuato informó que el sarampión se mantiene bajo control en los 46 municipios del estado, al tiempo que reiteró el llamado a madres, padres y tutores a revisar la cartilla de vacunación de niñas, niños y adolescentes, y acudir al Centro de Salud en caso de que falte alguna dosis o exista duda sobre el esquema.
La dependencia estatal subrayó la importancia de que la población conozca las características de esta enfermedad altamente contagiosa, así como la relevancia de contar con esquemas completos de vacunación, aun cuando actualmente no se registra transmisión activa del virus en territorio guanajuatense.
De acuerdo con los lineamientos sanitarios, deben vacunarse niñas y niños de 12 meses, 18 meses y 6 años de edad. Asimismo, adolescentes y personas adultas de entre 10 y 49 años que no cuenten con antecedentes de vacunación o no tengan certeza de haber recibido la dosis correspondiente; las personas mayores de 50 años no requieren vacunación.
La Secretaría de Salud destacó que el Sistema de Vigilancia Epidemiológica se mantiene activo y en seguimiento permanente, en coordinación con autoridades federales, con el objetivo de proteger la salud de la población y detectar de manera oportuna cualquier posible caso.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran fiebre, congestión nasal, ojos rojos o irritados, manchas pequeñas dentro de la boca y erupciones en la piel que inician en el rostro y se extienden al resto del cuerpo.
Si no se atiende a tiempo, puede generar complicaciones, principalmente en niñas, niños y personas con defensas bajas.
Para su prevención existen dos tipos de vacunas: la triple viral (SRP), que forma parte del esquema básico infantil y protege contra sarampión, rubéola y paperas; y la doble viral (SR), dirigida a adolescentes y personas adultas que no han sido vacunadas o no tienen certeza de haber recibido esta dosis.
Finalmente, la autoridad sanitaria exhortó a la comunidad escolar a reforzar medidas preventivas como mantener ventiladas las aulas, realizar higiene frecuente de manos, limpiar salones y áreas compartidas, así como evitar la asistencia a clases ante la presencia de síntomas respiratorios.
También recomendó no automedicarse, usar cubrebocas al convivir con otras personas y buscar atención médica oportuna, al recordar que la prevención es una responsabilidad compartida.