El obispo de Diócesis de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, señaló que la inflación en el país se refleja de manera directa en la vida cotidiana de la población, especialmente en el aumento de precios en transporte, combustibles y productos básicos.
El líder religioso advirtió que el encarecimiento de la gasolina ha detonado incrementos en cadena que impactan prácticamente todos los bienes y servicios, lo que reduce el poder adquisitivo de las familias.
Enrique Díaz indicó que, más allá de los indicadores oficiales, la inflación se percibe claramente en los gastos diarios, donde los consumidores enfrentan aumentos constantes en artículos de primera necesidad.
También señaló que existe una brecha entre el discurso institucional que sostiene que la inflación está controlada y la realidad que viven los ciudadanos al momento de realizar sus compras.
El obispo enfatizó que este fenómeno no sólo afecta la canasta básica, sino que se extiende a una amplia gama de productos, generando presión económica en los hogares.
Advirtió que ignorar o minimizar esta situación implica no reconocer el impacto social que tiene el alza de precios, particularmente en los sectores más vulnerables.
En ese sentido, el líder religioso consideró necesario atender el fenómeno desde una perspectiva que combine el análisis económico con la sensibilidad social.
Finalmente, reiteró que el aumento en el costo de vida es una problemática que se resiente diariamente en la población y que requiere atención integral.